Soy Ronaldo Mesias, he crecido rodeado de los maravillosos bosques en esta localidad, hasta hace poco tiempo, con la mentalidad de un campesino más; sobreviviendo del bosque como lo aprendí de mis padres porque antes de trabajar en la Reserva Tesoro Escondido, junto con mis hermanos, ayudábamos  a trasportar la madera cortada.

 

Sabía que existía Tesoro Escondido, pero no exactamente de qué se trataba, me motivaron las ganas de generar un cambio en mi vida porque no quería seguir con la actividad que realizaba. Gracias a mi novia, pude conocer más sobre este hermoso proyecto de conservación y luego del acercamiento con Citlalli, empecé a recibir los talleres de parabiólogo; así empezó esta aventura y el cambio en mi forma de ver el bosque. Gracias a quienes componen este equipo de trabajo, mi manera de pensar va cambiando, tengo aprecio por la madre naturaleza y me siento muy agradecido por la oportunidad que tengo para protegerla.

Ahora quiero compartir una experiencia vivida en la Reserva Tesoro Escondido que se convirtió en unos de los registros más importantes de este año. Era el  19 de junio del 2018, cumplía con la rutina de un día normal de trabajo; caminaba con Holly y Alex, estudiantes extranjeros que llegaron a la Reserva para hacer sus proyectos de investigación. Hacíamos el censo de los monos y aprovechamos también para tomar fotos de las aves que aparecían. De pronto, divisamos un ave diferente, de gran tamaño, era imponente. Al principio, nos impactó ver su cara, confieso que sentí un poco de temor y curiosidad porque nunca vi algo así en mi vida, luego de varias hipótesis y de revisar información referente a las características que tenía el ave que habíamos visto,  concluimos que se trataba de un ave que está en peligro crítico de extinción, el águila arpía.

Foto: Cascada Gualpi

Tomada por: Ronaldo Mesias

Foto: Cascada Gualpi

Tomada por: Ronaldo Mesias

El águila arpía hace sus nidos en los árboles más altos del bosque, se alimenta de algunos mamíferos menores como los monos, perezosos y otros. El polluelo es criado y alimentado por sus papás durante un año. Está en peligro  crítico de extinción por la deforestación, el tráfico ilegal y la cacería por parte de campesinos  que desconocen su importancia ecológica. El águila arpía ayuda a mantener el equilibrio en los ecosistemas porque controla la población de sus presas, algunos mamíferos que en gran número, pueden  ser nocivos en el ecosistema.

Escrito por: Ronaldo Mesias

Parabiólogo de la Reserva Tesoro Escondido